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La vitamina K y su importancia en la coagulación

Además de nutrientes esenciales para el desarrollo humano como proteínas y minerales –hierro, zinc, fósforo, calcio, potasio, magnesio-, la carne de vacuno es rica en vitaminas. Así, una sola pieza contiene las vitaminas A, B, C, D, E y también K, la protagonista de uno de los últimos reportajes sobre carne y productos cárnicos que emite Radio Nacional de España en su canal Radio 5 Todo Noticias.

Según la doctora en Nutrición y Bromatología Susana del Pozo, “esta vitamina es esencial para mantener nuestra salud. Pertenece a la categoría de las vitaminas liposolubles, las que no pueden disolverse en agua pero si en aceites y grasas”.

Se la conoce también como vitamina antihemorrágica, debido a su importante papel en la coagulación. Además, como indica Javier Cabañas, médico de familia, “forma parte de proteínas que están implicadas directamente en el metabolismo del huesos y ayuda a mantenerlos fuertes y sanos. También se ha descrito que juega un papel en el mantenimiento de los vasos sanguíneos y del crecimiento celular”.

El programa de RNE cuenta también con la participación de Luisa Solano, doctora en nutrición por la Universidad Complutense de Madrid, que señala la existencia de tres tipos de vitamina K: “uno, la filoquinona o vitamina K1, que supone entre el 70% al 90% de la vitamina K total que ingerimos durante la dieta; luego está la K2, conocida como menaquinona, que se produce gracias a la flora intestinal del ser humano; y la tercera forma es conocida como menadiona o vitamina K3, que se produce de forma sintética”. Esta última se sintetiza en laboratorios y se suministra a pacientes incapaces de metabolizar correctamente las vitaminas K1 y K2.

En cuanto al contenido en vitamina K de las carnes, según Susana del Pozo, este “suele ser superior en las vísceras, por ejemplo el hígado, donde se calcula que hay entre 50 y 150 microgramos por cada 100 gramos de hígado. En las carnes magras, los contenidos son inferiores, menos de 50 microgramos por cada 100 g de alimento. En relación a la ingesta, se recomienda comer 1 microgramo por kilo de peso y día”.