La industria cárnica lleva varias décadas confiando en la ciencia para avanzar en la mejora de la calidad y la seguridad de sus productos. La investigación y la innovación son, desde hace años, elementos clave a la hora de optimizar las cualidades organolépticas y nutricionales de la carne y los derivados cárnicos, para dar respuesta de este modo, por un lado, a las demandas de un consumidor cada vez más exigente, y por otro, a los requisitos sanitarios de las instituciones alimentarias.
Así, tal y como señalan desde la plataforma Carne y Salud, se han logrado avances significativos en cuanto la mejora de la calidad nutricional, como la puesta en marcha de nuevas tecnologías capaces de modificar el perfil nutricional de alimentos como los derivados cárnicos reduciendo su contenido en grasa o sal o sustituyendo ciertos aditivos por otros productos naturales como cebolla o pimienta negra.
En cuanto a la mejora de la calidad organoléptica de la carne, se han desarrollado técnicas como la microencapsulación, consistente en recubrir determinados compuestos de interés alimentario con materiales específicos para que se liberen de manera controlada o gradual con el objetivo de evitar el deterioro de las características sensoriales o protegerlo frente a agentes externos alterantes.
Otro de los avances significativos, fruto de la inversión en investigación e innovación por parte de la industria cárnica, es el desarrollo de nuevas técnicas de conservación y envasado, aspecto esencial para ampliar el tiempo de vida útil de los alimentos.
Asimismo, señalan también desde Carne y Salud la importancia de la implantación de tecnologías de visión artificial, que aseguran un mayor nivel de seguridad en la producción de derivados cárnicos y, con respecto a la trazabilidad, de nuevos sistemas de gestión y control específicos, como los chips de radiofrecuencia.
Avances, todos los mencionados, destinados a proporcionar al consumidor una mejor experiencia a la hora de consumir carne y derivados con la certeza de estar haciéndolo bajo las mejores condiciones de seguridad alimentaria.
La Interprofesional de la Carne de Vacuno de España (Provacuno) lanza una nueva aplicación digital destinada al cálculo de la huella de carbono del sector vacuno de carne. Esta herramienta permite cuantificar de forma rigurosa las emisiones de gases de efecto invernadero, dióxido de carbono (CO₂), metano (CH₄) y óxido nitroso (N₂O), a lo largo de toda la cadena de valor, tanto en la fase ganadera como en la industrial.
La aplicación web, denominada Huella Vacuno Sostenible, ya está disponible para los ganaderos en huellavacunosostenible.eu. Desde esta plataforma, cada granja puede calcular su impacto ambiental introduciendo información sobre áreas de cultivo, compra de concentrados y forrajes, uso de fertilizantes sintéticos, consumo de agua y energía. Durante el mes de septiembre se incorporará el módulo para la industria (mataderos y salas de despiece). Para el desarrollo del enfoque metodológico de esta herramienta digital, Provacuno ha contado con la colaboración del Centro Tecnológico NEIKER.
PROVACUNO, la Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno de España, vuelve a sumarse un año más al espíritu del rugby base acompañando a jugadores de entre 6 y 18 años y a sus familias en los distintos campeonatos de España organizados por la Federación Española de Rugby durante los meses de abril, mayo y junio.
Esta iniciativa nace de una idea muy sencilla: en el deporte, igual de importante es jugar bien como aprender a cuidarse. Por eso, PROVACUNO quiere poner en valor la conexión natural entre la educación en valores deportivos y una alimentación sana y equilibrada entre los más jóvenes.