Algunas evidencias científicas demuestran que una alimentación rica en ácidos grasos poliinsaturados favorece la acción hidrogeniante de los microorganismos del rumen y otorga menor contenido de grasa total a la carne de vacuno, con una mayor proporción de grasa poliinsaturada y menor de saturada.
En este sentido es importante diferenciar dos tipos de grasa en la carne de vacuno: una, la intramus- cular, infiltrada en el músculo y que es inseparable del mismo, formando parte por tanto de la carne magra; y otra, la grasa externa o intermuscular, que es fácilmente separable.
Al margen de la controversia suscitada por la relación del consumo elevado de carne roja con diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer, que ya ha sido analizada, se sabe que comer carne de vacuno tiene beneficios para la salud.
Cabe destacar que estos nutrientes contribuyen decisivamente al correcto funcionamiento del sistema nervioso y muscular, mejoran el aspecto de la piel e incluso la visión.
La carencia de hierro es uno de los problemas más habituales entre la población, especialmente en segmentos específicos como mujeres en edad fértil o niños. El bajo consumo de carnes rojas está relacionado con una mayor prevalencia de la anemia ferropénica.
Otro segmento con una mayor sensibilidad al déficit nutricional es el de las personas de edad avanzada (mayores de 70 años) para quienes es particularmente decisiva la ingesta de carnes rojas que evite los síntomas de desnutrición.
En definitiva, el consumo moderado de carne (hasta 3-4 raciones por semana) no parece perjudicial para el riesgo cardiovascular, escogiendo piezas magras y retirando la grasa visible antes de su cocinado, y evitando procedimientos culinarios en los que exista con- tacto directo con el fuego.
La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno (PROVACUNO) ha presentado su Directorio Tecnológico, edición 2026, una recopilación de tecnologías ya comercializadas y aplicables a la producción de vacuno de carne, tanto en sistemas extensivos como en cebo. La iniciativa nace con un objetivo claro: visibilizar soluciones digitales que existen y funcionan, pero que en muchos casos no acaban de llegar al día a día de las granjas, y facilitar así el paso hacia una ganadería más eficiente, trazable y sostenible.
Disponible en la web de PROVACUNO, el directorio organiza las herramientas según el sistema de producción al que se dirigen —extensivo o cebo— y según la necesidad que resuelven: localización, salud animal, trazabilidad, identificación, pesaje o sostenibilidad. Esta clasificación permite a cualquier ganadero, técnico o cooperativa encontrar de forma rápida las soluciones que mejor encajan con su instalación, sin necesidad de conocimientos técnicos previos.
La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno de España, Provacuno, acude un año más a Salamaq, la feria del sector agropecuario y gran punto de encuentro de la ganadería de toda España, que se celebra en el Recinto Ferial de Salamanca del 3 al 7 de septiembre y espera congregar a más 500 expositores y cerca de 100.000 visitantes.
Este año, Provacuno aprovecha su presencia en la feria para ofrecer información sobre la campaña “Por una Europa sostenible, la misión especial del vacuno”, cofinanciada por la Unión Europea y liderada junto a Apaq-W (Bélgica), y dentro de la que se enmarca el lanzamiento de la web app Huella Vacuno Sostenible. Se trata de una nueva aplicación digital destinada al cálculo de la huella de carbono del sector vacuno de carne y que permite cuantificar de forma rigurosa las emisiones de gases de efecto invernadero, como dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, a lo largo de toda la cadena de valor, tanto en la fase ganadera como en la industrial.