Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, correspondientes al ejercicio 2019, se ha podido constatar un importante incremento de las exportaciones de carne de vacuno de España en el último año. La apertura de nuevos mercados, la consolidación de mercados ya abiertos con anterioridad y la apuesta de las empresas por una estrategia exportadora han sido determinantes para lograr este notorio incremento. Los productos que se están exportando son carnes, productos de casquería y productos cárnicos elaborados de vacuno.
En concreto, la evolución interanual de 2019, nos muestra un crecimiento del volumen de las exportaciones de carne de vacuno de España del 17%, pasando de 190.000 a 222.000 toneladas anuales. Estas cifras se traducen en un aumento del valor exportado del 13% (pasando de 716 a 809 millones de euros; más de 90 millones de € a favor de 2019 respecto a 2018).
Cabe destacar el notable aumento de las exportaciones a terceros países (39.000 toneladas, con un valor de 131 millones de euros), que representa un avance del 31% respecto del ejercicio anterior, mientras que las exportaciones a países de la Unión Europea (183.000 toneladas y 679 millones de euros) crecen en un 14% respecto al año anterior.
Los destinos que más demandan nuestros productos son: Portugal, Italia, Francia y Países Bajos en la Unión Europea; y Argelia, Indonesia, Costa de Marfil, Marruecos y Canadá, en terceros países (fuera de la UE). Cabe destacar el caso de Vietnam -país de reciente apertura a la carne de vacuno española- que en solo un año se ha convertido en el séptimo país fuera de la UE que más carne de vacuno española demanda.
Este crecimiento en las exportaciones coincide con la apertura de nuevos e importantes mercados en este periodo, como Vietnam, Singapur y más recientemente Japón, y con el fuerte apoyo que el sector y sus empresas dedican a su vocación exportadora, apostando firmemente por la internacionalización de sus producciones como punta de lanza de la estrategia de muchas compañías. Asimismo, la estrategia de la Interprofesional PROVACUNO, de trabajar junto con las Administraciones Públicas en la apertura de nuevos mercados y en la ampliación de acciones en los países ya abiertos, así como de activar la promoción en terceros países, se ve recompensada con estas cifras que apuntan que lo mejor está por llegar.
La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno (PROVACUNO) ha presentado su Directorio Tecnológico, edición 2026, una recopilación de tecnologías ya comercializadas y aplicables a la producción de vacuno de carne, tanto en sistemas extensivos como en cebo. La iniciativa nace con un objetivo claro: visibilizar soluciones digitales que existen y funcionan, pero que en muchos casos no acaban de llegar al día a día de las granjas, y facilitar así el paso hacia una ganadería más eficiente, trazable y sostenible.
Disponible en la web de PROVACUNO, el directorio organiza las herramientas según el sistema de producción al que se dirigen —extensivo o cebo— y según la necesidad que resuelven: localización, salud animal, trazabilidad, identificación, pesaje o sostenibilidad. Esta clasificación permite a cualquier ganadero, técnico o cooperativa encontrar de forma rápida las soluciones que mejor encajan con su instalación, sin necesidad de conocimientos técnicos previos.
La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno de España, Provacuno, acude un año más a Salamaq, la feria del sector agropecuario y gran punto de encuentro de la ganadería de toda España, que se celebra en el Recinto Ferial de Salamanca del 3 al 7 de septiembre y espera congregar a más 500 expositores y cerca de 100.000 visitantes.
Este año, Provacuno aprovecha su presencia en la feria para ofrecer información sobre la campaña “Por una Europa sostenible, la misión especial del vacuno”, cofinanciada por la Unión Europea y liderada junto a Apaq-W (Bélgica), y dentro de la que se enmarca el lanzamiento de la web app Huella Vacuno Sostenible. Se trata de una nueva aplicación digital destinada al cálculo de la huella de carbono del sector vacuno de carne y que permite cuantificar de forma rigurosa las emisiones de gases de efecto invernadero, como dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, a lo largo de toda la cadena de valor, tanto en la fase ganadera como en la industrial.