La carne de vacuno juega un importante papel en la alimentación de las personas desde el punto de vista nutricional. Su contenido en aminoácidos, proteínas de alto valor biológico, hierro, micronutrientes como el zinc, el magnesio, el fósforo o el selenio, y las vitaminas B12, ácido fólico, niacina, etc., la convierten en un alimento beneficioso para la salud, consumida con moderación.
Sin embargo, en muchos casos, el desconocimiento sobre las mejores formas de preparar este producto puede hacer que la carne pierda parcialmente algunas de sus propiedades cuando nos encontramos entre fogones. De esa forma, para sacarle el máximo rendimiento deberemos tener en cuenta parámetros como la técnica utilizada y la temperatura que aplicamos. Así lograremos una carne de adecuada digestibilidad y jugosidad, dos aspectos que elevan la experiencia de consumir este producto.
Antes de ponernos a cocinar la pieza, en el momento de su preparación, conviene tener en cuenta que, para conseguir una carne tierna, es preferible cortarla en el sentido opuesto a la hebra. Asimismo, para lograr esa tonalidad dorada tan característica tras el cocinado, es necesario secarla previamente, ya que si existe humedad superficial el agua hierve con la temperatura y dificulta que la carne se dore.
Otro error que cometemos habitualmente es cocinar la carne nada más sacarla del frigorífico. Es preferible dejar que se atempere, evitando cambios bruscos para evitar posibles contaminaciones por microorganismos.
Ya en la fase del cocinado, resulta esencial sellas la carne de manera correcta, una técnica que consiste en formar una costra superficial colocando brevemente la pieza sobre una superficie caliente, de manera que se mantengan los jugos internos de la carne en el interior, conservando así su sabor y jugosidad.
Asimismo, se desaconseja aplastar o pinchar la carne durante la cocción, ya que de esa manera se pierden los jugos, secándose la pieza.
De la misma forma, si se coloca la pieza de carne sobre una sartén o plancha todavía no lo suficientemente caliente, absorberá más aceite del necesario para la cocción.
Por último, otro buen consejo que corrige un error también bastante habitual, es que la sal no debe aplicarse en la pieza cruda, sino una vez sellada, para potencial el sabor, ya que de lo contrario se deshidrataría.
Tener en cuenta todos estos aspectos nos ayudará, o al menos nos acercará, a la preparación de la carne perfecta, siempre respetando los tiempos de cocción y la correcta conservación de los alimentos.
Provacuno, Interovic y Mercamadrid han organizado una visita al Mercado Central de Carnes dirigida a medios de comunicación, así como a los socios de ambas interprofesionales, con el objetivo de mostrar desde dentro el desarrollo del proyecto educativo “Detectives de la Carne”, una iniciativa que desde 2017 ha acercado el sector ganadero y cárnico a más de 7.000 niños de Madrid.
“Detectives de la Carne” está dirigida a alumnos de entre tercero y quinto de Educación Primaria y forma parte del programa Un libro abierto, del Ayuntamiento de Madrid, que complementa el aprendizaje del aula con actividades experienciales en la ciudad.
La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno (Provacuno) ha sido galardonada con el Premio Alejandro Echevarría a la Lucha contra la Desinformación Sectorial, que concede la Fundación Comunicando Futuro reconociendo iniciativas y personas que destacan y son un referente en la lucha contra la desinformación.
Anoche, recogía el premio Javier López en Bilbao la gala que se celebró en el Palacio Euskalduna.