La carne de vacuno juega un importante papel en la alimentación de las personas desde el punto de vista nutricional. Su contenido en aminoácidos, proteínas de alto valor biológico, hierro, micronutrientes como el zinc, el magnesio, el fósforo o el selenio, y las vitaminas B12, ácido fólico, niacina, etc., la convierten en un alimento beneficioso para la salud, consumida con moderación.
Sin embargo, en muchos casos, el desconocimiento sobre las mejores formas de preparar este producto puede hacer que la carne pierda parcialmente algunas de sus propiedades cuando nos encontramos entre fogones. De esa forma, para sacarle el máximo rendimiento deberemos tener en cuenta parámetros como la técnica utilizada y la temperatura que aplicamos. Así lograremos una carne de adecuada digestibilidad y jugosidad, dos aspectos que elevan la experiencia de consumir este producto.
Antes de ponernos a cocinar la pieza, en el momento de su preparación, conviene tener en cuenta que, para conseguir una carne tierna, es preferible cortarla en el sentido opuesto a la hebra. Asimismo, para lograr esa tonalidad dorada tan característica tras el cocinado, es necesario secarla previamente, ya que si existe humedad superficial el agua hierve con la temperatura y dificulta que la carne se dore.
Otro error que cometemos habitualmente es cocinar la carne nada más sacarla del frigorífico. Es preferible dejar que se atempere, evitando cambios bruscos para evitar posibles contaminaciones por microorganismos.
Ya en la fase del cocinado, resulta esencial sellas la carne de manera correcta, una técnica que consiste en formar una costra superficial colocando brevemente la pieza sobre una superficie caliente, de manera que se mantengan los jugos internos de la carne en el interior, conservando así su sabor y jugosidad.
Asimismo, se desaconseja aplastar o pinchar la carne durante la cocción, ya que de esa manera se pierden los jugos, secándose la pieza.
De la misma forma, si se coloca la pieza de carne sobre una sartén o plancha todavía no lo suficientemente caliente, absorberá más aceite del necesario para la cocción.
Por último, otro buen consejo que corrige un error también bastante habitual, es que la sal no debe aplicarse en la pieza cruda, sino una vez sellada, para potencial el sabor, ya que de lo contrario se deshidrataría.
Tener en cuenta todos estos aspectos nos ayudará, o al menos nos acercará, a la preparación de la carne perfecta, siempre respetando los tiempos de cocción y la correcta conservación de los alimentos.
La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno (PROVACUNO) ha presentado su Directorio Tecnológico, edición 2026, una recopilación de tecnologías ya comercializadas y aplicables a la producción de vacuno de carne, tanto en sistemas extensivos como en cebo. La iniciativa nace con un objetivo claro: visibilizar soluciones digitales que existen y funcionan, pero que en muchos casos no acaban de llegar al día a día de las granjas, y facilitar así el paso hacia una ganadería más eficiente, trazable y sostenible.
Disponible en la web de PROVACUNO, el directorio organiza las herramientas según el sistema de producción al que se dirigen —extensivo o cebo— y según la necesidad que resuelven: localización, salud animal, trazabilidad, identificación, pesaje o sostenibilidad. Esta clasificación permite a cualquier ganadero, técnico o cooperativa encontrar de forma rápida las soluciones que mejor encajan con su instalación, sin necesidad de conocimientos técnicos previos.
La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno de España, Provacuno, acude un año más a Salamaq, la feria del sector agropecuario y gran punto de encuentro de la ganadería de toda España, que se celebra en el Recinto Ferial de Salamanca del 3 al 7 de septiembre y espera congregar a más 500 expositores y cerca de 100.000 visitantes.
Este año, Provacuno aprovecha su presencia en la feria para ofrecer información sobre la campaña “Por una Europa sostenible, la misión especial del vacuno”, cofinanciada por la Unión Europea y liderada junto a Apaq-W (Bélgica), y dentro de la que se enmarca el lanzamiento de la web app Huella Vacuno Sostenible. Se trata de una nueva aplicación digital destinada al cálculo de la huella de carbono del sector vacuno de carne y que permite cuantificar de forma rigurosa las emisiones de gases de efecto invernadero, como dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, a lo largo de toda la cadena de valor, tanto en la fase ganadera como en la industrial.