La carne de vacuno juega un importante papel en la alimentación de las personas desde el punto de vista nutricional. Su contenido en aminoácidos, proteínas de alto valor biológico, hierro, micronutrientes como el zinc, el magnesio, el fósforo o el selenio, y las vitaminas B12, ácido fólico, niacina, etc., la convierten en un alimento beneficioso para la salud, consumida con moderación.
Sin embargo, en muchos casos, el desconocimiento sobre las mejores formas de preparar este producto puede hacer que la carne pierda parcialmente algunas de sus propiedades cuando nos encontramos entre fogones. De esa forma, para sacarle el máximo rendimiento deberemos tener en cuenta parámetros como la técnica utilizada y la temperatura que aplicamos. Así lograremos una carne de adecuada digestibilidad y jugosidad, dos aspectos que elevan la experiencia de consumir este producto.
Antes de ponernos a cocinar la pieza, en el momento de su preparación, conviene tener en cuenta que, para conseguir una carne tierna, es preferible cortarla en el sentido opuesto a la hebra. Asimismo, para lograr esa tonalidad dorada tan característica tras el cocinado, es necesario secarla previamente, ya que si existe humedad superficial el agua hierve con la temperatura y dificulta que la carne se dore.
Otro error que cometemos habitualmente es cocinar la carne nada más sacarla del frigorífico. Es preferible dejar que se atempere, evitando cambios bruscos para evitar posibles contaminaciones por microorganismos.
Ya en la fase del cocinado, resulta esencial sellas la carne de manera correcta, una técnica que consiste en formar una costra superficial colocando brevemente la pieza sobre una superficie caliente, de manera que se mantengan los jugos internos de la carne en el interior, conservando así su sabor y jugosidad.
Asimismo, se desaconseja aplastar o pinchar la carne durante la cocción, ya que de esa manera se pierden los jugos, secándose la pieza.
De la misma forma, si se coloca la pieza de carne sobre una sartén o plancha todavía no lo suficientemente caliente, absorberá más aceite del necesario para la cocción.
Por último, otro buen consejo que corrige un error también bastante habitual, es que la sal no debe aplicarse en la pieza cruda, sino una vez sellada, para potencial el sabor, ya que de lo contrario se deshidrataría.
Tener en cuenta todos estos aspectos nos ayudará, o al menos nos acercará, a la preparación de la carne perfecta, siempre respetando los tiempos de cocción y la correcta conservación de los alimentos.
A lo largo de esta semana PROVACUNO ha realizado una serie de visitas a establecimientos de toda la cadena de producción de carne de vacuno de España, con un conjunto de compradores japoneses, con el objetivo de que puedan conocer in situ las características del modelo de producción español y comprueben que la carne que se comercializa desde nuestro país es un producto premium, diferente a otras carnes de calidad del mundo.
Las visitas han consistido en mostrar las particularidades de la producción de nuestra cabaña ganadera, que principalmente se caracteriza por un sistema de alimentación con cereales y oleaginosas de la más alta calidad, durante al menos, 200 días, para animales que, en su mayoría, se sacrifican con entre 12 y 20 meses, lo que va a proporcionar finalmente un producto tierno, jugoso, de sabor delicado y con un porcentaje graso equilibrado.
La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno (Provacuno) ha desarrollado en colaboración de la Universidad Miguel Hernández (UMH) y la Universitat Politècnica de València (UPV) una aplicación móvil de tipología DSS (Decission Support System) que permite categorizar las granjas y sus estiércoles a partir de información sobre la gestión de los mismos.
De carácter gratuito y disponible ya tanto para IOS como para Android, la app Provacuno DSS Manure ofrece al ganadero un informe a partir de una base de datos propia de caracterización de los estiércoles procedentes de vacuno de carne que vincula la tipología de manejo con diferentes categorías de granja, deduciendo la producción y composición de dichos estiércoles con fines de mejorar su gestión agronómica y medioambiental.