La carne de vacuno juega un importante papel en la alimentación de las personas desde el punto de vista nutricional. Su contenido en aminoácidos, proteínas de alto valor biológico, hierro, micronutrientes como el zinc, el magnesio, el fósforo o el selenio, y las vitaminas B12, ácido fólico, niacina, etc., la convierten en un alimento beneficioso para la salud, consumida con moderación.
Sin embargo, en muchos casos, el desconocimiento sobre las mejores formas de preparar este producto puede hacer que la carne pierda parcialmente algunas de sus propiedades cuando nos encontramos entre fogones. De esa forma, para sacarle el máximo rendimiento deberemos tener en cuenta parámetros como la técnica utilizada y la temperatura que aplicamos. Así lograremos una carne de adecuada digestibilidad y jugosidad, dos aspectos que elevan la experiencia de consumir este producto.
Antes de ponernos a cocinar la pieza, en el momento de su preparación, conviene tener en cuenta que, para conseguir una carne tierna, es preferible cortarla en el sentido opuesto a la hebra. Asimismo, para lograr esa tonalidad dorada tan característica tras el cocinado, es necesario secarla previamente, ya que si existe humedad superficial el agua hierve con la temperatura y dificulta que la carne se dore.
Otro error que cometemos habitualmente es cocinar la carne nada más sacarla del frigorífico. Es preferible dejar que se atempere, evitando cambios bruscos para evitar posibles contaminaciones por microorganismos.
Ya en la fase del cocinado, resulta esencial sellas la carne de manera correcta, una técnica que consiste en formar una costra superficial colocando brevemente la pieza sobre una superficie caliente, de manera que se mantengan los jugos internos de la carne en el interior, conservando así su sabor y jugosidad.
Asimismo, se desaconseja aplastar o pinchar la carne durante la cocción, ya que de esa manera se pierden los jugos, secándose la pieza.
De la misma forma, si se coloca la pieza de carne sobre una sartén o plancha todavía no lo suficientemente caliente, absorberá más aceite del necesario para la cocción.
Por último, otro buen consejo que corrige un error también bastante habitual, es que la sal no debe aplicarse en la pieza cruda, sino una vez sellada, para potencial el sabor, ya que de lo contrario se deshidrataría.
Tener en cuenta todos estos aspectos nos ayudará, o al menos nos acercará, a la preparación de la carne perfecta, siempre respetando los tiempos de cocción y la correcta conservación de los alimentos.
Dieciséis chefs, varios de ellos Estrella Michelin, han participado este año en la ya tradicional comida solidaria navideña en beneficio de las personas más necesitadas de Madrid que organiza la Interprofesional de la Carne de Vacuno (PROVACUNO) con el apoyo del alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida.
La iniciativa, que se celebra desde hace cuatro años, ha consistido en la elaboración y entrega de más de 1.000 menús de timbal de rabo de toro, preparados por dieciséis chefs de renombre, venidos de diferentes puntos de España, que han sido distribuidos en diversos centros de acogida de la ciudad de Madrid para personas en situación de vulnerabilidad.
El Ayuntamiento de Barcelona, la Interprofesional de la Carne de Vacuno de España (PROVACUNO) y varios chefs Estrella Michelin vuelven a unirse ante los fogones para preparar un menú de Navidad con más de 1.500 raciones que se van a repartir en los comedores de seis entidades sociales de la ciudad, que atienden a personas en situación de vulnerabilidad.
La iniciativa, que se enmarca en la campaña “Barcelona, el corazón de la Navidad”, ha contado en esta ocasión con 11 chefs, con Estrella Michelin, Paco Pérez, Joel Castanyé, Hnos.Torres, Juanlu Fernández, Paco Méndez y Albert Raurich y los reputados chefs Takeshi Somekawa, Ada Parellada, Elena Cerezo, Carlota Claver, Naoyuki Haginoya y Takanori Osawa, que han elaborado el ya tradicional fricandó de ternera, clásico de la gastronomía catalana y de esta acción solidaria que se celebra por tercer año consecutivo en la ciudad condal.