La industria cárnica lleva varias décadas confiando en la ciencia para avanzar en la mejora de la calidad y la seguridad de sus productos. La investigación y la innovación son, desde hace años, elementos clave a la hora de optimizar las cualidades organolépticas y nutricionales de la carne y los derivados cárnicos, para dar respuesta de este modo, por un lado, a las demandas de un consumidor cada vez más exigente, y por otro, a los requisitos sanitarios de las instituciones alimentarias.
Así, tal y como señalan desde la plataforma Carne y Salud, se han logrado avances significativos en cuanto la mejora de la calidad nutricional, como la puesta en marcha de nuevas tecnologías capaces de modificar el perfil nutricional de alimentos como los derivados cárnicos reduciendo su contenido en grasa o sal o sustituyendo ciertos aditivos por otros productos naturales como cebolla o pimienta negra.
En cuanto a la mejora de la calidad organoléptica de la carne, se han desarrollado técnicas como la microencapsulación, consistente en recubrir determinados compuestos de interés alimentario con materiales específicos para que se liberen de manera controlada o gradual con el objetivo de evitar el deterioro de las características sensoriales o protegerlo frente a agentes externos alterantes.
Otro de los avances significativos, fruto de la inversión en investigación e innovación por parte de la industria cárnica, es el desarrollo de nuevas técnicas de conservación y envasado, aspecto esencial para ampliar el tiempo de vida útil de los alimentos.
Asimismo, señalan también desde Carne y Salud la importancia de la implantación de tecnologías de visión artificial, que aseguran un mayor nivel de seguridad en la producción de derivados cárnicos y, con respecto a la trazabilidad, de nuevos sistemas de gestión y control específicos, como los chips de radiofrecuencia.
Avances, todos los mencionados, destinados a proporcionar al consumidor una mejor experiencia a la hora de consumir carne y derivados con la certeza de estar haciéndolo bajo las mejores condiciones de seguridad alimentaria.
A lo largo de esta semana PROVACUNO ha realizado una serie de visitas a establecimientos de toda la cadena de producción de carne de vacuno de España, con un conjunto de compradores japoneses, con el objetivo de que puedan conocer in situ las características del modelo de producción español y comprueben que la carne que se comercializa desde nuestro país es un producto premium, diferente a otras carnes de calidad del mundo.
Las visitas han consistido en mostrar las particularidades de la producción de nuestra cabaña ganadera, que principalmente se caracteriza por un sistema de alimentación con cereales y oleaginosas de la más alta calidad, durante al menos, 200 días, para animales que, en su mayoría, se sacrifican con entre 12 y 20 meses, lo que va a proporcionar finalmente un producto tierno, jugoso, de sabor delicado y con un porcentaje graso equilibrado.
La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno (Provacuno) ha desarrollado en colaboración de la Universidad Miguel Hernández (UMH) y la Universitat Politècnica de València (UPV) una aplicación móvil de tipología DSS (Decission Support System) que permite categorizar las granjas y sus estiércoles a partir de información sobre la gestión de los mismos.
De carácter gratuito y disponible ya tanto para IOS como para Android, la app Provacuno DSS Manure ofrece al ganadero un informe a partir de una base de datos propia de caracterización de los estiércoles procedentes de vacuno de carne que vincula la tipología de manejo con diferentes categorías de granja, deduciendo la producción y composición de dichos estiércoles con fines de mejorar su gestión agronómica y medioambiental.